Un programa de prácticas: El entrenamiento para la maratón

Nadie se levanta por la mañana y corre una maratón sin haber entrenado durante semanas enteras. Lleva mucho tiempo y requiere ejercicio constante para alcanzar este objetivo. Lo mismo es cierto del mercado de trabajo: es altamente improbable que su primer trabajo será una posición superior en una empresa reconocida. Hay que dar pequeños pasos hacia lograr su meta. El primer paso consiste en completar su educación académica en la que se aprenden el marco teórico y los conocimientos necesarios para su campo de trabajo. Sin embargo, nadie ha ganado jamás una maratón después de sólo haber leído algunas libros sobre las técnicas correctas para correr. La experiencia y el entrenamiento prácticos son esenciales – este es lo que se ofrece la práctica.

Ya sea que completes un programa de prácticas o entrenes para una maratón, pasarás por diferentes etapas.

Al principio, todo será nuevo y emocionante. Correr y efectuar una pasantía, ambos agotan toda la gente que se les entrega, porque no está acostumbrada inicialmente a la tensión física y mental; dicho esto, lo positivo es superior a lo negativo. Tienes curiosidad para adquirir nuevos conocimientos y interés por progresar, pero quizás estés un poco confuso pues tus deberes están pocos claros; o, todavía no has encontrado las técnicas correctas para correr.

Tarde o temprano, pasarás a la segunda fase. Este período es critico, y es a menudo cuando mucha gente se rinde o deja de creer en el mérito de su meta. Correr se ha convertido en un hábito. A diferencia de al empezar, ahora los progresos son lentos y suceden despacio – aunque se hayan estancado, aún se queda mucho camino hasta estar preparado para competir un una maratón. Lo mismo puede pasar en un ámbito laboral en el momento cuando toda la emoción inicial se va diluyendo y ya has alcanzado la fase de rutina. Es importante ahora no olvidar los progresos que ya has realizado. Hace unas semanas eras poco deportista, o no tenías mucha experiencia práctica en tu campo de trabajo. Quizás sea útil crear una lista de todos los pasos que haces: lograr correr unos metros más que el día anterior; encuentras una solución nueva para un problema; o aprendes una frase nueva. Pronto te darás cuenta que estás progresando incesantemente y que tos logros se acumulan. Cuando reflexionas sobre estos logros, jamás pierdas de vista tus objetivos. Recuerda las razones por las cuales comenzaste a hacer el ejercicio o se matriculaste en el programa de prácticas.

Tras haber superado la etapa segunda difícil, tal vez el objetivo parece estar más cerca, pero para alcanzarlo aún necesitas hacer un esfuerzo. Éste haré que tu motivación aumente y llegarás otra vez a amar tu trabajo o ejercicio porque ahora tienes confianza en lo que estás haciendo. Sabes gestionar tareas y solucionar problemas. Todavía habrá malos días cuando cosas no irán bien o no cumples a la altura de las expectativas, pero éste no te desanimará porque ya no dudas tu capacidad.

Ahora estás listo para el gran día: la maratón, la entrevista.
Recuerda toda la ardua laboral que has dedicado a alcanzar tu meta durante estas semanas pasadas, y lo más importante: confía. De este modo, finalmente cruzarás la meta, o en otras palabras, encontrarás el trabajo de tus sueños.

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